Signos que deberían alertarnos

Signos que deberían alertarnos

El Día Mundial Contra el Acoso Escolar se conmemora el 2 de mayo cada año.  Entre estas acciones encontramos el ciberacoso, bloqueo social, hostigamiento, manipulación, coacciones, intimidación, agresiones, amenazas, acoso escolar homofóbico, entre otras. Según la UNICEF 1 de cada 3 niños sufre de acoso escolar.

Las intervenciones que se han mostrado más eficaces son las intervenciones sistémicas, es decir, interviniendo en todo el contexto dónde se dan los acosos. De este modo, han quedado atrás las intervenciones dirigidas exclusivamente a la víctima o al acosador. En los últimos tiempos se ha dado mucha relevancia al papel, por ejemplo, del resto de compañeros de clase, quienes son conocedores de lo que sucede y tiene un potencial de cambio importantísimo. También la formación de los profesores y familiares está obteniendo muy buenos resultados.

No podemos evitar que el acoso y las situaciones injustas se den, pero sí que podemos hacer que se den en menor medida y podemos gestionarlas de un modo mucho más eficaz que permitan el crecimiento de todas las personas, en lugar de dejar legados traumáticos.

CYBER BULLYING

Con las nuevas tecnologías, la acción mas frecuente de acoso en las escuelas es el ciberacoso. Se da en los niños entre las edades de 13 y 17 años.

Según el portal de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (A.E.P.A.E.) en los centros escolares, sólo el 23% de las escuelas tienen un plan de acción contra el ciberacoso y solo el 37% imparte algún tipo de orientación preventiva.

¿CÚALES SON LOS SÍNTOMAS?

  • Cambios en el estudiante: irritabilidad, tristeza, ansiedad, problemas de sueño, falta de apetito, retraimiento social, miedo, falta de autoestima y confianza.
  • Los cambios en el uso de las nuevas tecnologías: usándolos a escondidas de sus familias, desconectándose del mundo.
  • Conductas evitativas. Presentan falta de interés por ir al colegio, evitando ir a clases o pidiendo un cambio de colegio.
  • Bajada del rendimiento académico.

“MI HIJO NO PUEDE SER UN ACOSADOR”

Todos queremos ser buenos padres, una reacción muy humana, pero nada eficaz es la negación “mi hijo no puede ser un acosador”. Los padres se ven afectados frente a ello porque sienten que se les está cuestionando su labor como padres. Otra reacción que se da y que no ayuda es la de culpabilizar a la víctima. Este es un problema que, si no se corrige a tiempo, puede traer consecuencias nefastas a largo plazo, tanto para la víctima como para el/la acosador/a.

Según muchos expertos los niños y jóvenes que ocasionan el acoso escolar suelen tener bajar empatía, baja tolerancia a la frustración, escasa capacidad de autocrítica, ausencia de culpabilidad y pocas habilidades sociales. Ejercer el acoso, compensa o enmascara todas estas carencias, les puede hacer sentir poderosos y sentir cierto reconocimiento de sus iguales.  

Los acosadores, de alguna, manera están pidiendo ayuda y atención. Por ello estas acciones requieren la colaboración del entorno cercano (padres y profesores) para salir de esta situación y emprender otro camino. Deben aprender a reparar los daños que causan y ser capaces de ponerse en el lugar de otros.

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