Bulimia,
el trastorno de
los excesos

bulimia

Bulimia,
el trastorno de
los excesos

Junto con la anorexia, la bulimia es uno de los trastornos de la conducta alimentaria más comunes y conocidos. Como ya hemos informado en alguna otra oportunidad, estos desórdenes son en la actualidad una amenaza común para la salud. Según cifras que publicaba el desaparecido Instituto Nacional de la Salud, ha llegado a afectar entre 1% y 1,3% de la población del país y en el 90% de estos casos se trata de mujeres.

De un extremo a otro

La bulimia tiene características que la definen y diferencian de otros trastornos de la conducta alimentaria. La cuarta edición del Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales DSM-IV (1995) describe la bulimia como un trastorno caracterizado por episodios recurrentes de voracidad en los que se consume gran cantidad de alimentos en un corto periodo y, posteriormente, se llevan a cabo conductas compensatorias inadecuadas.

En otras palabras: quienes padecen de bulimia suelen comer compulsivamente durante un corto tiempo, lo que se conoce como “atracones”. Durante estos episodios la persona no tiene control para dejar de comer, lo hace de manera rápida e impulsiva y puede llegar ingerir miles de calorías en una hora. Posteriormente siente gran remordimiento y malestar y recurre a conductas compensatorias poco saludables para deshacerse de las calorías no deseadas y mantener su peso. El vómito inducido es una de las formas más comunes. Sin embargo, no es la única: también es muy común el uso y abuso de laxantes, los ayunos prolongados y hacer ejercicio de forma rigurosa, en especial los de tipo cardiovascular que ayudan a la quema de calorías.

Como en todos los trastornos de la conducta alimentaria, la bulimia se caracteriza por el intenso miedo a engordar. Aunque algunas personas con bulimia adelgazan, es mucho más común que aumenten de peso debido a las ingestas hipercalóricas que se dan con los atracones y que no pueden ser compensadas.


Los daños de la bulimia



La bulimia tiene diversas consecuencias negativas para la salud. Dependiendo de las conductas compensatorias llevadas a cabo, las personas con bulimia suelen sufrir de daños en los dientes y las cuerdas vocales debido a la inducción de vómitos; daños intestinales debido al abuso de laxantes; desvanecimiento y arritmias cardiacas debido a los ayunos y excesos de actividad física.

Una de las complicaciones de la bulimia es que con el desarrollo y arraigo de la enfermedad se hacen cada vez más comunes los atracones y pueden llegar a ocurrir incluso a diario. Se desarrolla entonces un círculo vicioso de atracones y conductas compensatorias en una dinámica que, además de conllevar a un aumento de peso, deprime profundamente a la persona y la lleva a aislarse.

La depresión es una de las amenazas más peligrosas para las personas bulímicas, debido a que el mal las hunde en una profunda tristeza, modifica su vida y puede incluso atentar contra ella, por lo que el suicidio es uno de los riesgos y causas de mortalidad de esta enfermedad.

Es importante que las personas que sufren de bulimia reciban apoyo y comprensión. No deben ser juzgadas ni sometidas a críticas, ya que realmente están sufriendo a causa de una enfermedad y no por motivos superficiales. En Khepra contamos con la información necesaria y la ayuda de especialistas en distintas áreas para afrontar correctamente esta dura situación y salir adelante tan pronto como sea posible.

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