Sobre relaciones
interpersonales
de dependencia

Relaciones interpersonales de dependencia

Sobre relaciones
interpersonales
de dependencia

En los últimos tiempos se han dado cambios como por ejemplo la flexibilización en cuanto a los roles masculino y femenino tradicionalmente aceptados por nuestra sociedad, la aceptación del matrimonio homosexual, una mayor movilidad internacional por motivos de trabajo o migración, así como una tendencia a ser más individualistas. Sin embargo, esto se contrapone con las relaciones interpersonales de dependencia que frecuentemente se dan en personas de todos los rangos de edad y el mantenimiento de los tópicos de referentes al amor y los estereotipos de género.

Es preocupante que incluso entre los jóvenes y adolescentes, que han recibido imputs educativos y morales modernos fruto de los cambios en la sociedad en las últimas décadas, persisten relaciones desigualitarias que pueden incluso desencadenar situaciones de violencia en diferentes ámbitos (bullying escolar, ciberbullying, violencia de género, etc) y que conllevan un gran malestar emocional derivado. Esto tiene especial relevancia, dado que en la adolescencia se produce la progresión de la niñez a la edad adulta, con una mayor influencia del entorno y se construye la identidad y referentes propios, que determinarán cómo se definen las relaciones sociales y afectivas con los demás en un futuro.

En ocasiones las relaciones de pareja a estas edades son abusivas, es decir, uno de los miembros de la pareja domina sobre el otro. La evolución más habitual de estas relaciones suele ser progresiva. Generalmente al principio son relaciones muy intensas y la desigualdad entre sus miembros suele empezar de forma sutil, con pequeños detalles que pasan desapercibidos, después estos hechos pueden confundirse con celos patológicos o un carácter muy temperamental, pero las conductas que producen malestar van aumentando en cantidad, intensidad, importancia y frecuencia hasta que uno de los miembros de la relación, ya sea de forma consciente o inconsciente, aumenta el dominio y sometimiento de su pareja.

Es posible que el miembro que se siente en una situación de inferioridad o controlado por la pareja, tenga tendencia a justificar estas actitudes, mantenga la esperanza de que su compañero/a cambie y todo vuelva al idílico inicio e incluso llegue a sentirse culpable de provocar problemas en la relación por no tener una conducta adecuada a lo que le exige la pareja. En cambio, deberíamos plantearnos que una relación es de pareja no es saludable y que puede incluso ser desigual y abusiva, si nos enfrentamos frecuentemente a situaciones como por ejemplo ofensas, humillaciones, sentimientos de culpabilidad, tristeza o vergüenza inducidos, nos sentimos asustados, amenazados, manipulados, responsables del bienestar del otro, poco respetados, sin posibilidad de expresar nuestras opiniones o decisiones, poco válidos, controlados por nuestra pareja de forma excesiva, con limitación cada vez mayor para continuar con nuestra vida social, apartados de nuestros amigos y familia, con prohibición de ver a determinadas personas, sufriendo celos patológicos o incluso con sufrimiento físico o psicológico.

Estas situaciones de forma repetida y mantenida en el tiempo, producen una disminución de autoestima, autonomía, tendencia al aislamiento y sentimientos de incomprensión por parte de los demás. Sin embargo es vital detectar estas situaciones, ser asertivo y hacer valer los derechos propios de cada persona, así como comunicar la situación y ser consciente de que uno puede cambiarla y no tiene porque pasarla solo/a. Contarlo a tu grupo de apoyo o buscar ayuda profesional si es necesario, puede ayudarte.

Aída de Arriba Arnau
Área psiquiátrica

No Comments

Post a Comment